“La genealogía de la moral critica la moral vigente a partir del estudio del origen de los principios morales que rigen Occidente desde Sócrates.
Nietzsche es contrario a todo tipo de razón lógica y científica, y por ello lleva a cabo una crítica feroz a la razón especulativa y a toda la cultura occidental en todas sus manifestaciones: Religión, Moral, Filosofía, Ciencia, Arte…
La genealogía de la moral pretende responder a las preguntas que él mismo se plantea en el prólogo de la obra: ¿En qué condiciones se inventó el hombre esos juicios de valor que son las palabras bueno y malvado? ¿Y qué valor tienen ellos mismos? ¿Han frenado o han estimulado hasta ahora el desarrollo? ¿Son signo de indigencia, de empobrecimiento, de degeneración de la vida?
Es notable en esta obra su carácter sistemático, ya que Nietzsche suele escribir en forma de aforismos breves, poéticos, metafóricos y nada organizados, dado su rechazo del pensamiento conceptual, incapaz de captar la realidad que es incesante devenir.
Nietzsche distingue dos clases: la de los señores y la de los esclavos. La clase de los señores a su vez está compuesta de dos castas: la guerrera y la sacerdotal, las cuales valoran aristocrática o sacerdotalmente. Así, la segunda deriva de la primera y se convierte en su antítesis, pues ambas parten de presupuestos distintos: la casta de los guerreros practica las virtudes del cuerpo; la casta sacerdotal se define por la impotencia e inventa el espíritu.
Ambas castas son rivales. De esa rivalidad se da el salto de una moral de señores a una moral de esclavos, ya que los sacerdotes moviliza a los esclavos (débiles, enfermos) contra los guerreros (clase dominante). Esa movilización es posible invirtiendo los valores aristocráticos, creando una moral de esclavos (con los judíos comienza la moral de los esclavos) heredada y asumida por el cristianismo. Solo así el sacerdote triunfa sobre el guerrero.”
Saludos. Las notas del examen de Psicología son las siguientes:
B S, Inmaculada 8
C L, Sandra 3,5
C V, Mª Sierra 6,75
F B, María del Pilar 6,75
G-C R, Noelia 6,25
G-T M, Sara 5,5
L F, Cristina 7
M-M A, Cristina 8
R L, Arturo 5,25
R C, Laura 7,75
S S, Rebeca 7
S M, José Manuel 4
U M, Laura 7,5
V A, Alberto 4,75
2º C
G M-M, Jennifer 5,25
M S, Irene 8
R I, Ana Isabel 6
S N, Alicia María 5,5
Felices fiestas y mis mejores deseos para el año próximo. Espero que este año hayamos aprendido mucho y mejorado aunque sea un poco, y que el año próximo encontremos la felicidad si no la tenemos o la henmos perdido, o la mantengamos. Besos y regalos (sin pasarse que estamos en crisis)
Este fin de semana estuve en la Alameda de Sevilla tomando unas copas, y me surgieron dos dudas existenciales, dos dilemas morales de gran calado, que servirán para la polémica de esta semana. El primero consistía en pedirme un ron o un gin tonic. Como no tenían Barceló y la Ginebra era de Larios, acabé por tomarme un wiskhy irlándes, que en eso nunca se equivocan.
La otra diatriba trascendental tenía más que ver con una reflexión ética y además estética: La noticia del medio millón de euros que el gobierno de ZP ha destinado para la “Capilla Sixtina” actual, la “Cúpula Barceló” de la sede de la ONU en Ginebra, medio millón de euros que parece ser provienen de los fondos FAD, un dinero que el estado español presta (que no regala) a los países empobrecidos y “en vías de desarrollo”, eufemismo donde los haya pues, ¿cómo van a desarrollarse si el dinero que les prestamos lo tienen que devolver con intereses? La cantidad que el año 2007 se dedicó a este noble fin fueron 3.700 millones de euros, con lo que medio milloncejo tampoco es para tanto, “el arte hay que pagarlo”, Moratinos dixit.
No entraremos a debatir si es lícito gastarse tanto dinero en arte, pues es una cuestión para otro momento, o si la obra de Barceló es arte “contemporáneo” (aunque permitirme el apunte breve: ayer lunes 24 asistí a una conferencia de Félix Duque, en la que el filósofo argumentó que la obra de Barceló no es arte contemporáneo, sino diseño, en el sentido de que cumple funciones que el arte ya ha dejado de desempeñar, como mostrar belleza o estar asociado a una causa ética y loable como los derechos humanos y la alianza de civilizaciones). Lo que planteamos en la polémica de esta semana es la cuestión siguiente:
¿Es ético utilizar dinero para ayuda al desarrollo en otros fines, como decorar una sala de reuniones de la ONU donde se defiendan los derechos humanos? ¿Representa una cantidad exhorbitante ese medio millón en comparación con los 3700 millones del total?
Ha caido en mis manos el siguiente artículo del diario El MUNDO en la sección CRÓNICA del Domingo, 16 de Noviembre de 2008, número 683:
Hannah: «Sé que voy a morir, pero es lo mejor para mí»
HANNAH, de 13 años y desde los 4 de un hospital a otro, ha renunciado a recibir un nuevo corazón. Este es el encuentro con la niña británica cuya decisión ha conmovido al mundo
TESSA CUNNINGHAM
Con su cartel de High School Musical en la pared, un ordenador portátil de color rosa en su mesa y una casa de muñecas en un rincón, la de Hannah Jones es la habitación típica de cualquier jovencita. Sin embargo, no hay nada de típico en la vida de Hannah. Esta jovencita de 13 años de edad ha conseguido que el Tribunal Supremo británico le reconozca el derecho de rechazar un trasplante de corazón que podría salvarle la vida. En lugar de esperar en un hospital, el día de su operación, Hannah, apoyada por sus padres -Kirsty, enfermera, y Andrew, auditor-, prepara un viaje a Disney World que bien podría ser el capítulo final de su breve vida.
La decisión de Hannah ha desencadenado un áspero debate, entre otras razones porque sus padres respetan los deseos de su hija. En marzo de este año, el hospital de Hereford, en el que Hannah había recibido tratamiento, presentó ante el Supremo la demanda de que a los padres les fuera retirada transitoriamente la custodia de su hija con el objetivo de hacer posible el trasplante, bajo la acusación de que Kirsty y Andrew «impedían» que su hija recibiera tratamiento. Estaba implícita la amenaza de denunciarlos a la Policía para que se llevaran a Hannah de su casa a la fuerza. Pero venció Hannah. Logró convencer a un funcionario de los servicios de protección a la infancia de que sabía lo que se hacía. Y se abandonó el proceso judicial.
La familia se toma los días tal como vienen. ¿Y ella? Extraordinariamente débil. Apenas puede pronunciar unas pocas frases con voz entrecortada.«No soy una persona normal de 13 años», «yo lo pienso todo muchísimo. A los 13 años, es duro ser consciente de que voy a morir, pero también soy consciente de que es lo mejor para mí… Mis padres siempre me han animado a que tome mis propias decisiones. Cuando se ha tratado de mi corazón, he preferido hacer las cosas a mi modo antes que dejar que otras personas decidieran en mi nombre… No ha sido una elección fácil, pero estar en el hospital me trae a la memoria muy malos momentos. Ya he pasado bastante tiempo en un hospital. Lo único que quiero es estar en mi casa, aunque mi vida vaya a ser más corta».
Ahora viene la cuestión. El proceso de moralización del ser humano es aquél proceso por el que vamos adquiriendo la conciencia moral y la capacidad de juzgar moralmente, de calificar algo de “bueno” o “malo”. El bebé es un ser completamente amoral, pues no ha adquirido ningún tipo de madurez intelectual y sentimental que le haga responsable de sus actos. Cuando empieza la infancia, el niño o la niña van aprendiendo lentamente, a través del castigo y el premio, el ensayo y el error, y la educación de sus padres, maestros, profesores, familiares y amigos, cómo debe comportarse, qué actos son buenos y cuáles son malos, los límites y lo que se espera de uno, los valores aceptados, etc. Estamos en la etapa heterónoma, en la cual todo lo relativo a la moral proviene no de uno mismo, sino del exterior. Con la adolescencia, etapa rebelde y crítica por definición, empezamos a cuestionar la moral y los valores aprendidos, a veces los desechamos, pero otras veces loa aceptamos como nuestros, los asumimos. En plena madurez, si es que hemos madurado, los adultos ya somos autónomos, poseemos la mayoría de edad moral, como decía Kant.
¿Ha pasado Hannah ya de la etapa heterónoma a la etapa autónoma con tan sólo 13 años? ¿Ver de cerca la muerte hace madurar hasta un niño? ¿Es lícita la conducta de sus padres? ¿Cómo el tribunal supremo británico ha permitido que la niña decida no ser intervenida para prolongar su vida, aunque sea por muy poco tiempo y en condiciones tremendas?
Aquí podéis disfrutar y reflexionar de algunos temas propuestos por alumn@s de 2º de Bachillerato del IES Guadiana, con las letras. Espero que susciten alguna reflexión o emoción filosóficas. Saludos. Las peticiones son de Cristina y Noelia, That Day de Natalie Imbroglia y Jesucristo García de Extremoduro, respectivamente.
NATALIE IMBRUGLIA – THAT DAY (MOMENT OF CLARITY) (WHITE LILIES ISLAND)
That day, that day
What a mess what a marvel
I walked into that cloud again
And I lost myself
And I’m sad, sad, sad
Small, alone, scared
Craving purity
A fragile mind and
A gentle spirit
That day, that day
What a marvellous mess
This is all that I can do
I’m done to be me
Sad, scared, small, alone, beautiful
It’s supposed to be like this
I accept everything
It’s supposed to be like this
That day, that day
I lay down beside myself
In this feeling of pain, sadness
Scared, small, climbing, crawling
Towards the light
And it’s all I see and
I’m tired and I’m right
And I’m wrong
And it’s beautiful
That day that day
What a mess
What a marvel
We’re all the same
And no one thinks so
And it’s okay
And I’m small
And I’m divine
And it’s beautiful
And it’s coming
But it’s already here
And it’s absolutely perfect
That day, that day
When everything was a mess
And everything was in place
And there’s too much hurt
Sad, small, scared, alone
And everyone’s a cynic
And it’s hard and it’s sweet
But it’s supposed
To be like this
That day, that day
When I sat in the sun
And I thought and I cried
‘Cause I’m sad, scared, small
Alone, strong
And I’m nothing
And I’m true
Only a brave man
Can break through
And it’s all okay
Yeah, it’s okay.
Aquel día, aquel día
que lío, que maravilla
caminé otra vez dentro de aquella nube
y me perdí y
me siento triste, triste, triste,
pequeña, sola, asustada ansiosa
por sentirme pura mi mente es frágil y
mi espiritú tierno
Aquel día, aquel día
que lío maravilloso
esto es lo único que puedo hacer
ya he terminado de ser yo misma
triste, asustada, pequeña, sola, preciosa
se supone que tiene que ser así
acepto cualquier cosa
se supone que tiene que ser así
Aquel día, aquel día
me tumbo junto a mi misma
en medio de un sentimiento de dolor y tristeza asustada,
sintiendome pequeña, escalando, gateando
hacia la luz
es lo único que veo,
estoy cansada
y se que tengo razón
y también estoy equivocada
y es algo precioso
Aquel día, aquel día
que lío,
que maravilla
todos somos iguales
y nadie piensa así
y está bien
y soy pequeña
y divina
y es algo precioso
y esta llegando
pero ya esta aquí
y es absolutamente perfecto
Aquel día, aquel día
cuando todo era un lío y
todo estaba en su sitio
y hay tanto dolor triste pequeña,
asustada, sola
y toda la gente es una cínica
y es difícil, y dulce
pero se supone
que tiene que ser así
Aquel día, aquel día
cuando me senté bajo el sol
y pensé y lloré
porque me siento triste,
asustada, pequeña, sola, fuerte
y no soy nada,
y tengo razón
tan solo un hombre valiente
puede superarlo y esta bien
sí, esta bien.
EXTREMODURO – JESUCRISTO GARCíA (ROCK TRANSGRESIVO (1984))
Concreté
la fecha de mi muerte con Satán.
Le engañé
y ahora no hay quien me pare, ya los pies.
Razonar
es siempre tan difícil para mí.
Qué más da
si al final todo me sale siempre bien, del revés.
Nací un buen día, mi madre no era virgen
no vino el rey, tampoco me importó
hago milagros, convierto el agua en vino
me resucito si me hago un canutito.
Soy Evaristo, el rey de la baraja
vivo entre rejas, antes era chapista
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
Y perdí
la cuenta de las veces que te amé.
Desquicié
tu vida por ponerla junto a mí.
Vomité
mi alma en cada verso que te dí ¿qué te di?
Olvidé
me quedan tantas cosas que decir ¿qué decir?
Por conocer a cuantos se margina
un día me vi metido en la heroína
aún hubo más, menuda pesadilla
crucificado a base de pastillas
Soy Evaristo, el rey de la baraja
vivo entre rejas, antes era chapista
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
La LOGSE trajo consigo una gran polémica: ampliar la edad de escolaridad obligatoria desde los 14 a los 16 años. La LOCE y actualmente la LOE continuan estableciendo la obligatoriedad de la enseñanza secundaria obligatoria hasta los 16.
Algunos sectores defienden que ampliar la edad de escolaridad garantizaría una mayor igualdad de oportunidades, así como elevar el nivel formativo de amplias capas de la sociedad. Sectores críticos, argumentan que esta medida supone una bajada en la calidad de la enseñanza y conllevan mayores problemas de indisciplina y fracaso escolar. Lo que sí está claro es que la educación en nuestro país ha sufrido un retroceso considerable, si hacemos caso del último informe PISA. Al margen de los resultados, también es constatable un aumento de la conflictividad en los centros, en cuanto a la falta de disciplina y el aumento de la violencia, el acoso, etc.
Partiendo de aquí, queremos abrir la reflexión y el debate sobre un tema tan polémico como crucial en estos momentos. ¿El derecho a la educación debería retirarse en caso de infracciones graves, como la agresión al profesorado o el acoso escolar? ¿Es aceptable la expulsión de una minoría conflictiva para garantizar el derecho a la educación de la mayoría? ¿Qué hacer con los casos extremos? ¿Debería cambiarse la edad mínima para la educación obligatoria? ¿Es aceptable una educación “en casa” al margen de la escuela oficial? Polemistas de mundo, uníos.
Rafa Bocero, cordobés, ciudadano del mundo, quiere hablar “el idioma de la Verdad hablado y escrito”, a través de su música, de sus letras, agarrado a su guitarra para soltar su corazón, inspirado por sus Musas, que visten “medias, faldas, velos, carmín y perfume” cuando no para de trabajar. “Morisco de la Toráh, con más manchas que Jesús”, su religión es amar. Córdoba le vio nacer, Sevilla le vio licenciarse en “Filosofia y Pura”.
Así se define Rafa Bocero, al que me gustaría que conociérais a través de su página web y su canal de youtube, para disfrutar de su música y su poesía, tan filosófica como canalla, tan cordobesa como universal. Con su primer disco, Esencia, Rafa nos deleita con temas como Verdes de Rastro o Dime que, que podéis escuchar en su web:
Nace una nueva sección donde mostraremos las relaciones entre el pensamiento filosófico y la música. En esta nueva sección analizaremos las letras de los temas musicales que hacen pensar, veremos vídeos musicales que nos provoquen reflexiones, emociones, sentimientos éticos, que nos expliquen ideas, conceptos, teorías filosóficas…
Para empezar, un vídeo musical del grupo Aterciopelados, cuyo tema “El Estuche” nos demuestra que Platón y su teoría de las ideas sigue teniendo vigencia. “Mira la esencia, no las apariencias”, nos dice el estribillo del tema musical de este grupo colombiano, para denunciar el culto al cuerpo y a lo aparente, buscando la verdad en la esencia, en el interior. Platón sigue, después de casi 2500 años, siendo vigente en muchos aspectos de nuestra cultura y sociedad, porque, al fin y al cabo, nuestra “naturaleza” humana poco ha cambiado desde entonces. Veamos el vídeo:
Letra de El estuche, del disco Caribe Atómico
No es un mandamiento ser la diva del momento (wow)
Para qué trabajar por un cuerpo escultural,
¿Acaso deseas sentir en ti todos los ojos?,
¿Y desencadenar silbidos al pasar?
Mira la escencia, no las apariencias…
Mira la escencia, no las apariencias…
El cuerpo es sólo un estuche y los ojos la ventana
De nuestra alma (de nuestra alma) aprisionada (oye)
Mira la esencia, no las apariencias…
Que todo entra por los ojos dicen lo superficiales,
Lo que hay adentro es lo que vale
Siento en el aire un aroma espiritual,
Mensajeros alados intentando aterrizar,
Si abres el estuche lo que debes encontrar
Es una joya que te deslumbrará (¡ay! Pero)
Mira la esencia, no las apariencias…
Mira la esencia, no las apariencias…
90-60-90, suman doscientos cuarenta,
Cifras que no hay que (no) tener en cuenta (oye)
Mira la esencia, no las apariencias
No te dejes medir, no te dejes confundir
¡Agúzate! Hazte valer
Gracias a Cristina por enviarme este enlace del youtube sobre el mito de la caverna. Es un video realizado por el alumno de 2º de Bachillerato BRUNO GÓMEZ, del IES BESAYA, (PROF. FILOSOFÍA: HELENA GARCÍA).
Desde aquí os animo a que hagais un video o animación sobre el mito de la caverna, podría estar muy interesante…
Carlos García Gual escribió un librito muy interesante en 1987 sobre los cínicos, titulado La secta del perro, donde analiza las anécdotas y curisidades que nos han transmitido las fuentes clásicas sobre los filósofos cínicos, entre los que destacan Antístenes, el precursor y, sobre todo, Diógenes de Sínope, llamado el Perro porque llevaba una vida perruna, durmiendo en un tonel y comiendo las sobras que encontraba entre banquete y banquete. Dice don Carlos:
“Diógenes fue ya en vida una figura extravagante y provocadora con sus escandalosos gestos y su mordaces réplicas, pero luego se convirtió en el filósofo cínico por excelencia, atrayendo sobre su persona toda una serie de dichos y anécdotas de muy variada procedencia: un mordaz comentador de todo, un audaz denunciador de todas las convenciones, un ingenio burlón sin el menor reparo en sus improperios”
Veamos algunas de esas anécdotas.
Siendo aún joven, Alejandro tuvo un encuentro con Diógenes. Alejandro le preguntó: “¿Qué quieres de mi?” A lo que Diógenes respondió simple y llanamente “que te apartes un poco y no me quites el sol”.
Alejandro Magno y Diógenes de Sínope
“Viendo en cierta ocasión cómo los sacerdotes custodios del templo conducían a uno que había robado una vasija perteneciente al tesoro del templo, comentó: «Los ladrones grandes llevan preso al pequeño»”.
“Alguien muy supersticioso le amenazó: «De un solo puñetazo te romperé la cara»”; Diógenes replicó: « Y yo, de un solo estornudo a tu izquierda te haré temblar»”.
“Habiéndole uno invitado a entrar en su lujosa mansión, le advirtió que no escupiese en ella, tras lo cual Diógenes arrancó una buena flema y la escupió a la cara del dueño, para decirle después que no le había sido posible hallar lugar más inmundo en toda la casa”.
“A uno que le reprochó: «Te dedicas a la filosofía y nada sabes», le respondió: «Aspiro a saber, y eso es justamente la filosofía»”.
“A uno que le manifestó el deseo de filosofar junto a él, Diógenes le entregó un atún y le ordenó seguirle. Aquél, avergonzado de llevarlo, se deshizo del atún y se alejó. Diógenes se encontró con él al cabo de un tiempo y, riéndose, exclamó: «Un atún ha echado a perder nuestra amistad»”.
“Se acercó a Anaxímenes, el orador, que era extremadamente obeso, y le propuso: «Concede a nosotros, mendigos, parte de tu estómago; nosotros saldremos ganando y para ti será un gran alivio.» Cuando el mismo orador peroraba, Diógenes distrajo a su audiencia esgrimiendo un pescado. Irritado aquél, Diógenes concluyó: «Un pescado de un óbolo desbarató el discurso de Anaxímenes»”.
“En otra ocasión, gritó: « ¡Hombres a mí!» Al acudir una gran multitud les despachó golpeándolos con el bastón: «Hombres he dicho, no basura»”.
“Estaba en una ocasión pidiendo limosna a una estatua. Preguntándole por qué lo hacía, contestó: «Me ejercito en fracasar.» Para mendigar –lo que hacía a causa de su pobreza- usaba la fórmula: «Si ya has dado a alguien, dame también a mí; si no, empieza conmigo.»”
“« ¿Por qué –se le preguntó- la gente da dinero a los mendigos y no a los filósofos?» «Porque –repuso- piensan que, algún día, pueden llegar a ser inválidos o ciegos, pero filósofos, jamás»”.
“Pedía limosna a un individuo de mal carácter. Este le dijo: «Te daré, si logras convencerme.» «Si yo fuera capaz de persuadirte –contestó Diógenes- te persuadiría para que te ahorcaras»”.
“En un banquete algunos le echaron huesos, como si fuera un perro: Diógenes, comportándose como un perro, orinó allí mismo”.
Las citas están sacadas del libro de Diógenes Laercio, Vidas de los filósofos cínicos.
En la actualidad estamos en un buen momento para el cinismo, como forma de crítica y muestra del desencanto general. Cínicos actuales encontramos muchos, como el doctor House, una mezcla entre Diógenes, Sócrates y el repelente Niño Vicente, o los humoristas de la Hora Chanante, luego Muchachada Nui, o los creadores de la película Idiocracia. Como muestra varios botones:
Nos pasamos la vida buscando algo, buscando a alguien. Unos persiguen la felicidad, otros el poder, otros el dinero y hay quienes no buscan nada, porque encuentran o porque se dejan vivir… Parece que todas las criaturitas humanas andan, cuando el trabajo, los problemas, las hipotecas y las preocupaciones lo permiten, a la caza del SENTIDO DE LA VIDA. Pero, ¿de verdad que la vida tiene un sentido? ¿Es que hace falta un sentido? ¿Tiene que haber un sentido trascendente, orientado a un más allá o a un dios? ¿La vida es un gran sinsentido? ¿Merece la pena pasarse toda la vida buscando un sentido que puede que no llegue? Todas estas cuestiones intentarán abrir la polémica de esta semana. Polemistas del mundo, uníos.
Críticas